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 Patrimonio Cultural
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Bariloche. 72 Aniversario del Llao Llao. Entre Plátanos y Ranelagh En estos días de vacaciones, para algunos y para muchos que siguen trabajando a la espera de su merecido descanso, no es quizás tiempo propicio de repasar nuestra historia. No hay ganas. Aparte hace mucho calor, demasiado. Pero que les parece si solo divagamos sobre la historia de un lugar donde muchos argentinos y extranjeros dejan sus pesos (y euros), para bien de los lugareños. Ese lugar internacional de turismo tiene que ver con dos localidades de Berazategui: Plátanos y Ranelagh.BarilocheEn los años 30 cuando el turismo no estaba desarrollado en nuestro país, pues no existía la infraestructura necesaria para ello, y algunos funcionarios nacionales solo pensaban en importar carne a Inglaterra, otras personas tenían ideas de avanzadas y por suerte, pudieron llevarlas a cabo.Una de ellas era Ezequiel Bustillo, director de Parque Naciones durante 10 años. De 1934 a 1944. Este buen funcionario pensó que nuestro país con sus climas variados sus hermosas montañas y lagos del sur, seria un atractivo alternativa para el turismo no solo nacional, sino internacional. Bariloche es una muestra de ese trabajo. Imaginemos Argentina en 1934. No había caminos, no había en muchos lugares energía eléctrica, estaciones de servicios y siguen los ejemplos.Desde la dirección de Parque nacionales se trabajo con mucho tesón para convertir a la ciudad de San Carlos de Bariloche en un polo de atracción turística. Pero no había un hotel de gran envergadura para el turismo de poder económico en esta zona dominada por el Nahuel Huapi, de color turquesa profundo.Entonces sin ningún tipo de complejo, el estado nacional se convirtió en empresario y en constructor. Y tan mal no le fue.Llao LlaoLos primitivos argentinos, llamados vuriloche (significa pueblo de atrás de las montañas) llamaban a un hongo parásito de las araucarias: Llao Llao, que significa Dulce Dulce o sea en castellano dulcísimo, por su grato sabor (también llamaban con este nombre a sus novias mapuches: Llao Llao)Este nombre fue elegido para un hotel en las cercanías de puerto Pañuelo a 25 Km. del pueblo de Bariloche. El ganador del concurso fue el Arq. Alejandro Bustillo, hermano de Ezequiel. Pero para evitar suspicacias por tu parentesco, dijo que si ganaba el concurso no cobraría un peso por su trabajo. Y, así lo hizo las dos veces que construyo el Llao Llao. ¿Por que dos veces? Porque el hotel fue inaugurado el 9 de enero de 1938, bajo la presidencia de Agustín P. Justo. También concurrió a la inauguración el ministro de agricultura Dr. Miguel Ángel Carcano. Pero desgraciadamente por un incendio se destruyo totalmente. Fue por un cortocircuito en la suite presidencial. Esto fue le 26 de octubre de 1939. Recordemos que el hotel era de madera en su totalidad.Pero volviendo a la calidad de algunos funcionarios públicos de aquella época, el hotel era la única propiedad del estado que tenía seguro, por idea de Ezequiel Bustillo. Gracias a esto, el 15 de diciembre de 1940, fue reabierto al público. Siendo en ese momento el Presidente de la Nación era el Dr. Roberto Ortiz y su ministro de agricultura, de quien dependían los parques nacionales, el Dr. Daniel Amadeo Videla. En ambos edificios, el arquitecto director Ad Honoren, fue Alejandro Bustillo.Hace pocos días se cumplió 72 años de la primera inauguración. Un orgullo para Plátanos, Berazategui, donde vivió Alejandro Bustillo, con sus 8 hijos, desde 1916 hasta la década del 1950, alternando con su casa en la calle Posadas al 1000, en la ciudad de Bs. As.San EduardoHasta ahora se explico que tenía que ver Plátanos, con Bariloche, pero Ranelagh? Pues bien a unos cientos de metros del hotel internacional Llao Llao, se encuentra la capilla San Eduardo, construido también por Alejandro Bustillo, de estilo pintorequista con características neogóticas. Esto fue por donación de una pariente del arquitecto, la Sra. Juana G. de Devoto, en 1940. De esta capilla se tiene una visión espectacularmente bella del hotel Llao Llao.Ranelagh, 1952Pues bien en la década del 50 en Ranelagh, se afinco una familia de inmigrantes polacos. El se llamaba Tadeo Hajduk y ella, ella se llamaba Eva. Esta mujer con mucho tezon creo poco a poco esa maravilla, que hoy es el parque de la Estación de Ranelagh, localidad de Berazategui.Su esposo que era ingeniero, se especializo en energía atómica en nuestro país. Pues bien en el año 1977, el recibió una oferta laboral y se traslada al Instituto Balseiro, a mitad de camino entre el Llao Llao y la ciudad de Bariloche y Eva, seguramente con lagrimas en los ojos, dejo su ¨Ranalegh¨.Cuando llego a la ciudad de Bariloche, a falta de su parque de Ranelagh, trabajo en la comisión de Amigos de la Capilla San Eduardo, que en 1973 recibió nada menos que la donación de un retablo, pintado por Raúl Soldi. Eva se ocupa de arreglar la capilla, deseaba reemplazar los vitraux realizados por los artistas Vicente Forte y Vázquez Málaga, que se deterioraron por la calidad de los materiales utilizados. Y por muchos años estuvo a cargo del mantenimiento y el diseño del parque de la capilla San Eduardo.Eva falleció el 4 de julio de 1984. La llamaban la ¨Servidora de la Capilla¨. Al año su esposo Tadeo, ve los nuevos vitrales por los que trabajo Eva.ConclusiónEllos, creo que no se conocieron, pero vivieron muy cerca el uno del otro, Alejandro en Plátanos y ella, Eva en Ranelagh. Años después sus obras se encontraron nuevamente. Y colorín colorado esta historia se ha terminado... |
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